Señas de identidad

La labor educativa del Centro

Señas de identidad del Centro

Aunque la entidad titular del Centro pertenece al ámbito privado, la labor educativa desarrollada en el mismo se contempla como un servicio público, en tanto que se dirige a la sociedad y al entorno en el que está ubicado; además, también se concibe como un instrumento de construcción de la sociedad y cohesionador de esta, al compensar las desigualdades sociales.

En el Centro se desarrolla un modelo de gestión escolar democrático y participativo, basado en la cooperación, la ayuda mutua y el trabajo en equipo. Es una escuela autónoma, con un proyecto educativo y de gestión propio, al que las familias de los alumnos se adhieren en el ejercicio de su libertad para elegir el centro educativo que consideran más adecuado para sus hijos. Tanto los alumnos como sus familias reciben un trato individualizado y cordial, que puede ser incluso calificado de familiar; pues por el tamaño del Centro, con un único grupo de alumnos por curso, su personal conoce y atiende las características y necesidades individuales de cada alumno y su familia.

La entidad titular del Centro es laica y la formación moral y científica que en el Centro se imparte se desvincula de cualquier confesión religiosa. Es además, respetuosa con las convicciones morales y creencias religiosas de todos sus alumnos y de las familias de estos. No obstante, por exigencias de la normativa educativa vigente, y en consonancia con el entorno social del Centro, en este se imparte la asignatura de Religión Católica a aquellos alumnos cuyas familias lo soliciten. Aquellos otros alumnos cuyos padres lo soliciten podrán cursar la materia sustitutiva correspondiente, según la normativa educativa.

Principios

En consonancia con la concepción de la labor escolar como un servicio a la sociedad, el Centro asume como principios que rigen su tarea educativa los formulados en la normativa educativa vigente; y más concretamente en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación – modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, sobre la Mejora de la Calidad Educativa–. Dichos principios son:

  • La calidad de la educación para todo el alumnado, independientemente de sus condiciones y circunstancias.
  • La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades para el pleno desarrollo de la personalidad a través de la educación, la inclusión educativa, la igualdad de derechos y oportunidades que ayuden a superar cualquier discriminación y la accesibilidad universal a la educación, y que actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que se deriven de cualquier tipo de discapacidad.
  • La transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación.
  • La concepción de la educación como un aprendizaje permanente, que se desarrolla a lo largo de toda la vida.
  • La flexibilidad para adecuar la educación a la diversidad de aptitudes, intereses, expectativas y necesidades del alumnado, así como a los cambios que experimentan el alumnado y la sociedad.
  • La orientación educativa y profesional de los estudiantes, como medio necesario para el logro de una formación personalizada, que propicie una educación integral en conocimientos, destrezas y valores.
  • El fomento del esfuerzo individual y la motivación del alumnado.
  • El esfuerzo compartido por alumnado, familias y profesores.
  • El reconocimiento del papel que corresponde a los padres, madres y tutores legales como primeros responsables de la educación de sus hijos.
  • La participación de la comunidad educativa en la organización, gobierno y funcionamiento del Centro.
  • La educación para la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos, así como para la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, y en especial en el del acoso escolar.
  • El desarrollo de los valores que fomenten la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, así como la prevención de la violencia de género.
  • La consideración de la función docente como factor esencial de la calidad de la educación, el reconocimiento social del profesorado y el apoyo a su tarea.
  • El fomento y la promoción de la investigación, la experimentación y la innovación educativa.
  • La evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje y de sus resultados.
  • La libertad de enseñanza, que reconoce el derecho de los padres, madres y tutores legales a elegir el tipo de educación y el centro para sus hijos, en el marco de los principios constitucionales.

Objetivos

La labor educativa del Centro tendrá como objetivos generales los recogidos en la normativa anteriormente citada. Esos fines son:

  • El pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos.
  • La educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, en la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y en la igualdad de trato y no discriminación de las personas con discapacidad.
  • La educación en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia, así como en la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos.
  • La educación en la responsabilidad individual y en el mérito y esfuerzo personal.
  • La formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la vida en común, la cohesión social, la cooperación y solidaridad entre los pueblos así como la adquisición de valores que propicien el respeto hacia los seres vivos y el medio ambiente, en particular al valor de los espacios forestales y el desarrollo sostenible.
  • El desarrollo de la capacidad de los alumnos para regular su propio aprendizaje, confiar en sus aptitudes y conocimientos, así como para desarrollar la creatividad, la iniciativa personal y el espíritu emprendedor.
  • La formación en el respeto y reconocimiento de la pluralidad lingüística y cultural de España y de la interculturalidad como un elemento enriquecedor de la sociedad.
  • La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte.
  • La capacitación para el ejercicio de actividades profesionales.
  • La capacitación para la comunicación en la lengua oficial del Estado español y en, al menos, una lengua extranjera.

La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento